Abdul Jabar Qader

El Mistico y silencioso comerciante de Medina; guarda bajo su apariencia poderes más alla de lo normal

Description:

Abdul Jabbar Qader.
Sorcerer 3/Favored soul 3.
human. 1.90m 80 kg

  • str 8
  • dex 10
  • Con 10
  • Int 14
  • Wis 17
  • Cha 18

HP 31

fort: 4. reflex: 4, will 9
Bonus Save +2 Sleep, Paralysis and Fire Energy.

base Atack +3 grapple +2

shortspear 1d6-1. daga 1d4-1
speed 30 ft

AC 15: 10+5 armor
Touch 10, Flat Footed 10

Skills: +4 Apraise; +14 Bluff; +3 Concentration; +12 Diplomacy; +6 Desguise; +6 Heal; +12 Intimidate; +8 Knowledge Arcana; +8 Knowledge Religion; +10 Sense Motive; +9 Spellcraft;

feats: draconic heritage (2 Bonus de Paralysis, sleep y Fire atacks; Gains Intimidate as class skills); Draconic breath (Can canalize arcane energy in a 30 ft cone breath of 2D6 per caster level of fire damage) practiced spellcaster (sorcerer) ( +4 Caster level; max your hit dice); Practiced Spell Caster (Favored Soul) (4 Caster Level)

Spells

Known (Day)

  • Lv 0 == 5 (6)
  • Lv 1 == 3 (6)
  • Lv 2 == 1 (1)
Bio:

El Guapo y carismatico Abdul, nacio el 4 de Helid de 916 como el 8vo hijo del mercader Jin Quader, Jefe de la Tribu Kushkan del desierto sercano a Medina. Al no ser el primogenito, Abdul vivio relevado de las obligaciones mas apremiantes de su clan, la defensa de la carava, el descubrimiento y caza de tesoros y las habilidades magicas para hubicar estos ultimos. Abdul creció como un niño normal de la tribu. Viviendo como un pastor, recolectando alimento y aprendiendo el arte del comercio y el engaño que lleva este siempre. Apesar de todo; Con su inteligencia y su sentido común, Abdul fue subiendo peldaños entre su misma famila y en el clan, hasta el punto de ser conciderado como un digno aprendiz de las habilidades de su padre, no para ser jefe, pero quiza como acompañante y consejero de sus hermanos.

Cuando tenia 12 años, acompañó a su padre y a sus dos hermanos mayores (guerrero y lider del ejercito del clan, y el otro un gran adivinador que descubre tesoros perdidos) en un viaje por el desierto, encontró la entrada a un pequeño templo con extrañas marcas y signos. En medio del templo encontró un altar donde la estatua de un gran dragon de 5 cabezas y de diferentes colores sostenia en una garra un anillo de oro con marcas similares a las escamas de un dragón. Impulsado por una extraña calidez nunca antes sentida en su corazón, tomó el anillo en sus manos, escondiendolo antes de que su padre entrase al templo con sus hermanos. Sin embargo, aquel objeto misterioso que buscaban era la escama pentacolor, el anillo que Abdul tenia en las manos. Fue grande la duda de Abdul, pero su lealtad a su padre le hizo entregar el anillo a este para que lo llevara a su comprador.

Gran dolor sintió el joven Abdul al deshacerse de su anillo, pero su padre lo tomó como un gesto de buena voluntad por lo que permitio que el joven tomase el aprendizaje basico de magia, religión y combate para que de grande fuese un gran Kushkan mercader.

Sin embargo, el anillo regresó pronto a sus manos. Sin motivo alguno,sin saber como, este regresó a Abdul. Y ya nunca se volvio a separar de él y lo escondíó junto a su corazón.

Cuando Abdul cumplió los trece, descubrió que algo habia cambiado en él. Era capaz de sentir la magia de los objetos, y podia leer algunos de los libros de su hermano. Un día, paseando con una bella joven, calleron en un pozo oculto por la arena del desierto. En la oscuridad se dió cuenta que ella tenia quebrada la pierna. En su desesperación, escuchó una voz tierna y a la vez poderosa que le susurraba al oido.
“tienes miedo hijo mio, ¿acaso la oscuridad te agobia?”
-Si, la oscuridad me asusta, y ella esta herida

“Entonces levanta tu mano hijo mio y recita las palabras que te nazcan del corazón, y veras que la sangre de tu familia es más antigua y poderosa de lo que creias”
Abdul, levantando la mano murmuro Ark Shirak Aluza! y un brillo intenso, como el de una pequeña antorcha llenó el pozo. Vio que no estaban muy lejos de la salida, pero ella estaba herida y no podia moverse. La desesperación volvio a su corazón.
La voz, nuevamente susurró a su oido:
“Hijo mio, que os pasa?, acaso no te he dicho que yo soy tu Madre y que nada podra faltarte?, Ahora te he bendecido con mi aliento, atraves de ti, ¡Yo obrare mis milagros! Anda ten fe y confia, Toca su pierna y pidemelo, yo la curare, Grita por ayuda, y mandare a alguien para que los saque, pues tu Madre es poderosa y no dejara que su cria se lastimé antes del momento”
Abdul tomó la pierna de ella entre sus manos; una luz blanca atravezó por sus dedos y soldó los huesos y cerró la carne y piel heridas, ella recobró la conciencia. Abdul gritó con voz potente e inmediatamente un hombre fornido fue a ayudarlos a salir. Abdul guardó todo esto en secreto, y nunca usó sus habilidades en publico, por temor a lo que podria ser…

Abdul creció fuerte y sobre todo sabio, su presencia podia mover incluso a los más frios de los hombres, era capaz de vernderle a los mas tacaños, y su sabio consejo era atesorado por todos.

Pero a pesar de todo, Abdul tenia un secreto. Todas las noches soñaba con aquel gran dragón de cinco cabezas. Sus colores iban y venian a placer, pero siempre los mismos, rojo, negro, verde, azul y blanco. Voz de mujer, voz de un cariño que no habia tenido en su vida, calida pero a la vez inquietante. Crecio escuchando sus enseñanzas, asi aprendió los secretos de la relgión y el verdadero nombre de su madre, aquella que lo habia elegido para ser su enviado, que lo habia tomado como su hijo; su nombre: Tiamat; la Madre pentacolor.

Cuando cumplió los 18 años, viajando entre las bellas fuentes de la ciudad de Medina, Un hombre viejo, de cabellos plateados y ojos terribles y azules,se acercó al joven, y tomandolo de la mano lo guió hasta la salida de la ciudad. En su presencia, Abdul sintió la calidez de la voz de Su madre, sin embargo la incertidumbre e inquietud se transformó en algo cercano a la calma y paz. Abdul encontró en el Anciano palabras sabias y justas, y dia tras dia fue aprendiendo sus enseñanzas. Un día, a finales de verano el anciano no apareció más; Un sueño terrible tuvo, donde el era un dragón sin color, como si apenas estuviese bosquejado. Frente a él, dos poderosos señores de dragones, Una hembra de 5 cabezas y cinco colores peleaba contra un gran macho de platino. Sus ojos azules terribles eran familiares. Los vio, peleaban por el. La lucha era furiosa, pero ninguno podia vencer al otro. Entonces escuchó con voz potente a los dos guerreros pidiendo su ayuda; su fuerza daria la victoria a aquel con quien se aliara.
¡DECIDE!
Una voz más alla de los dos se escuchó en lo alto, “debes salir y conocer tu herencia, para ser dueño de tu destino debes de conocerte y saber quien eres, Ve por el mundo y aprende”

Decidido Convenció a su padre de que lo dejase partir para comerciar la artesanias y traer mas dinero y glora a su clan. Su padre, deseoso de que su hijo ganase más fama y su clan más poder permitió el viaje…

Abdul, ¿que extraños sucesos te esperan? eres punto de equilibrio, que los dioses te bendigan…

Abdul Jabar Qader

El Lucero Carmesí Cuethendil